la belleza de lo ímplicito




Vivimos confundidos.
No sabemos qué somos.
No sabemos si somos siquiera.

No sabemos que buscamos.
No sabemos que es lo que amamos.
No sabemos que es lo que odiamos.

Nos ignoramos, nos alejamos,
pero al final, como rutina,
sabemos que nos extrañamos.

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