¿y qué si nunca fuimos?
Se persiguen.
Ardiente, tenue, el sol cae,
y con él, las esperanzas de volver a lo que fue.
Palabras que no surgen,
versos que ya no existen,
miradas ya olvidadas.
Renace la luna como cada noche.
Buscan encontrarse
casi por instinto.
El orgullo es oscuridad,
los deja a ciegas.
todos los intentos, en vano.
Ya se permitieron estar demasiado lejos.
queda nada más que el recuerdo
que se desvanece lentamente.
Queda nada más que la incertidumbre,
de saber si algún día las palabras,
los versos, y las miradas volverán a surgir.
Hoy, la poesía ya no es más que una triste melancolía

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